Europa pacta en verde

La UE lanza el Pacto Verde Europeo, un plan pionero con compromiso político y plan de inversión dirigido a descarbonizar la economía europea para 2050

La nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, comenzaba su mandato al frente de la Comisión Europea anunciando, a mediados de diciembre, el Pacto Verde Europeo. Se trata de una nueva estrategia de la Unión Europea para impulsar el crecimiento, la creación de empleo verde y luchar contra el cambio climático, cuyo potencial transformador se compara con otras decisiones históricas, como la creación del mercado interior europeo, en 1985.

El Pacto Verde europeo cuenta ya con el compromiso político de los 28 y se convertirá en una obligación jurídica el próximo mes de marzo, cuando se presente la primera ley climática de la Unión Europea que hará irreversible el viaje hacia la neutralidad climática.

Todos los sectores de la economía, especialmente los del transporte, la energía, la agricultura, los edificios y la industria, como las de la siderurgia, el cemento, las TIC, los textiles y los productos químicos se incluyen en el Pacto Verde que se resumen en las siguientes 7 claves:

1. El Pacto Verde adelanta el recorte de emisiones de CO2

Y se hará con una transición ecológica hasta lograr la descarbonización de la economía de la Unión Europea en 2050, como su objetivo clave.

Se pretende que la reducción drástica de emisiones sea una realidad dentro de 30 años y que la UE no emita más CO2 del que sea capaz de transformar o eliminar en su territorio. Von der Leyer propone acelerar el paso con una energía baja en carbono y limpia, subiendo hasta el 50-55 % el actual objetivo de recortar las emisiones en un 40 % para 2030.

¿Qué herramientas empleará para lograrlo? Empezará por encarecer el precio del carbono, ampliando el sistema de comercio de emisiones GEI de la UE al sector marítimo y eliminará de forma progresiva los permisos gratuitos de las aerolíneas. También plantea propuestas concretas en el sector del tráfico y la construcción.

2. Plan de Inversiones para una Europa Sostenible

El Pacto se acompaña de un Plan de Inversión para una Europa Sostenible, con el que se quiere movilizar la inversión pública y desbloquear los fondos privados a través de los instrumentos financieros de la UE, principalmente del Banco Europeo de Inversión, con la previsión de alcanzar un mínimo de un billón de euros de inversiones sostenibles en la próxima década. El mayor gasto público de la historia, con fondos de la UE,  a favor del medio ambiente y contra el cambio climático.

De entrada, solo cumplir los objetivos actuales de preservación del clima y energía para el año 2030 exige una inversión anual adicionas de 260 000 millones de euros, equivalente aproximadamente al 1,5 % del PIB de la UE en 2018.

El mismo plan anuncia que capacitará a los inversores, pues considera que la financiación sostenible es un elemento central del sistema financiero. También facilitará las inversiones sostenibles de las autoridades públicas a través del fomento del presupuesto y la contratación de productos ecológicos. Asimismo, anuncia que facilitará la aprobación de ayudas estatales en las regiones en transición. Con el mismo objetivo, la Comisión ha anunciado su apoyo a las autoridades públicas y a los promotores de proyectos a la hora de planificar, diseñar y ejecutar proyectos sostenibles.

3.  Una transición justa con un fondo de transición de 100 000 millones

 El Fondo de Transición de 100 000 millones para el periodo 2021-2027, a cargo de los presupuestos de la UE y del Banco Europeo de Inversiones BEI y de la iniciativa privada, es un elemento central del plan financiero. La cantidad se destinará a cubrir el coste socioeconómico de adaptarse a la economía verde, y que tendrá mayor impacto sobre los países más dependientes del carbón. Esta realidad ha quedado patente con las reticencias que han presentado al plan Hungría, República Checa y principalmente Polonia, países muy dependientes de esta materia prima, que han reclamado que las centrales nucleares se consideren energía verde y una inversión suficiente para la transición.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hacía referencia a mediados de enero, durante la rueda de prensa de presentación del Plan de Inversiones, a la histórica diferencia de velocidades europea que llevará a que regiones como Polonia, Hungría y la República Checa se vean especialmente afectadas por el mayor esfuerzo que les exige el reto de completar la profunda transformación económica y social del Pacto Verde europeo. La presidenta anunciaba también el Mecanismo para una Transición Justa, que busca financiar de forma práctica y a medida para ayudar a los trabajadores, además de generar las inversiones necesarias en esas regiones más ligadas a la producción y la industria del carbón.

4. Mecanismo para una Transición Justa (MTJ)

Junto al Fondo de Transición, se articula también el Mecanismo para una Transición Justa (MTJ). Este mecanismo articulará las inversiones necesarias para ayudar a los trabajadores de los diferentes sectores económicos y a las comunidades cuya economía depende en gran medida de los combustibles fósiles, principalmente carbón.

El MTJ contará con tres fuentes principales de financiación:

– El Fondo de Transición Justa. Recibirá 7500 millones de euros de nuevos fondos de la Unión Europea, además de la propuesta de la Comisión para el próximo presupuesto a largo plazo de la UE. Para aprovechar su participación en el Fondo, los Estados miembros tendrán que decidir cuáles son las comarcas que participarán en los planes territoriales de transición específicos. También deberán comprometerse a poner un euro por cada euro del Fondo de Transición Justa, con cargo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del Fondo Social Europeo Plus, además de proporcionar recursos nacionales adicionales. Todo esto proporcionará entre 30 000 y 50 000 millones de euros de financiación, montante que se prevé atraiga todavía más inversiones.

El Fondo concederá principalmente ayudas a las diferentes regiones europeas. Por ejemplo, ayudará a los trabajadores a formarse en capacidades y competencias para el futuro mercado laboral y a las empresas emergentes, pymes y viveros de empresas a crear nuevas oportunidades económicas en sus respectivas comarcas o regiones. Asimismo, promocionará las inversiones, por ejemplo, en eficiencia energética durante la transición hacia las energías limpias.

– El Régimen de transición específico a cargo del InvestEU (programa que engloba los instrumentos de financiación disponibles en la UE). Esta herramienta movilizará inversiones por un importe total de 45 000 millones de euros. Tendrá como uno de sus objetivos lograr inversiones privadas, por ejemplo, en energía sostenible y transporte destinadas a estas comarcas europeas e inversiones que faciliten encontrar nuevos nichos o posibilidades de crecimiento.

– El mecanismo de préstamos para el sector público del Banco Europeo de Inversiones a cargo del presupuesto de la UE.  El BEI movilizará entre 25 000 y 30 000 millones de euros en inversiones. Esta vía de financiación concederá préstamos al sector público. Es el caso de las inversiones en las redes de calefacción urbana y la renovación de edificios.

5. Impuesto de carbono en frontera

Para prevenir la deslocalización masiva de las empresas, ante el endurecimiento de las exigencias medioambientales que implanta el Plan Verde respecto a otras zonas del planeta, la UE propone un impuesto sobre el carbono en frontera. Será la medida más complicada de llevar a la realidad. Cabe recordar que la UE supone hoy solo el 9 % de las emisiones mundiales de CO2.

6. El BEI pasará a ser un banco climático

El Banco Europeo de Inversiones, BEI, se ha comprometido a movilizar 1 billón de euros para invertir en el clima y la sostenibilidad medioambiental en la próxima década. También ha anunciado que aumentará de forma progresiva -hasta el 50 % de sus operaciones sobre el 2025- la cuota de su financiación destinada a luchar contra el cambio climático.

7. Nueva estrategia agrícola y de biodiversidad

Una nueva estrategia agrícola y de biodiversidad para proteger el entorno de la UE. En este último pilar se habla de una nueva estrategia de alimentos sostenibles denominada «del campo a la mesa». En esta línea se trabajará para disminuir el uso de fertilizantes, herbicidas y pesticidas químicos y de los antibióticos, además de por nuevos modelos de gestión de los bosques más ecológicos.

El Plan avanza otras medidas para el resto de sectores económicos:

Energía: Algunas de las acciones facilitarán renovar los edificios para ayudar a las personas a reducir sus facturas y su empleo de la energía.  El 40 % del empleo de energía de la UE corresponde a los edificios.

Industria: se trata de ayudar a la industria europea a ser innovadora y a liderar la economía verde mundial. En este proceso, la economía circular tendrá una especial relevancia. Los esfuerzos se centrarán especialmente en sectores como el textil, construcción, electrónica y plásticos. Hoy la industria europea emplea solo un 12 % de materiales reciclados y representa el 20 % de las emisiones.

Movilidad: se lanzarán sistemas de transporte público y privado más limpios, baratos y sanos. También se propone impulsar el coche eléctrico con la creación de un millón de puntos de carga para vehículos eléctricos, así como fomentar el empleo de combustibles alternativos como el hidrógeno. Hoy el transporte supone el 25 % de las emisiones de CO2.

La hoja de ruta que constituye el Pacto Verde Europeo hacia la descarbonización de la economía con el uso de energías bajas en carbono con el fin de reducir las emisiones GEI se completa con nuevos hitos como la presentación en marzo de la ley europea del clima.

La página web www.cerem.mx utiliza cookies para mejorar los servicios ofrecidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso e instalación. Para más información haga click aquí.

Subir