La energía se descarboniza

La energía se descarboniza
Economía baja en carbono: se trata de la nueva orientación del abastecimiento energético en nuestro país. En este post se trata el alcance de esta política

La generación de corriente eléctrica en España es un tema ampliamente discutido en los últimos años. El país recibe este tipo de energía de diferentes fuentes, entre las que destaca la central térmica de carbón, que ocupa aproximadamente el 15 % de la producción. No obstante, desde hace tiempo se persigue una economía baja en carbono.

Este aprovisionamiento solamente es superado por la incorporación de otras fuentes que resultan menos agresivas para el medio ambiente. Como, por ejemplo, las centrales nucleares y los parques eólicos en España. En la actualidad, se pronostica que un 40 % de la producción de electricidad del país corra a cargo de las fuentes de generación antes mencionadas. 

Debido al alto nivel de contaminación ambiental que producen las centrales térmicas, la Unión Europea ha dictaminado algunas reglamentaciones que abogan por la desaparición de las mismas. Acorde con el consenso de la Unión para el próximo año en España, se prevé la clausura de nueve de las quince centrales que hoy se encuentran funcionando en el país.

La producción de energía eléctrica en centrales térmicas

Entre las materias primas que se usan en las centrales térmicas se encuentra el carbón, conjuntamente con el gas o el fuel. Para transformar la energía calorífica de estos minerales en energía eléctrica en estas plantas, se lleva a cabo la combustión

Este ciclo de producción de vapor resulta muy perjudicial para la atmósfera y para el hombre porque se expulsan sustancias dañinas al medio ambiente. Para que el dióxido de carbono y otras sustancias contaminantes no perjudiquen el medio que nos rodea, se hace necesario que se realice la desnitrificación. 

Este es un proceso al cual se pueden someter los gases contaminantes, en este caso; antes de expulsarlos directamente a la atmósfera. Además, se encarga de convertir las sustancias peligrosas en un gas benigno. De esta manera, se podrán expulsar los gases sin provocar ningún impacto medioambiental.

Futuro de centrales térmicas en España

El cierre de centrales térmicas es un hecho. Desde hace algunos años, las centrales térmicas en España se han hecho cada vez menos interesantes para la generación de electricidad. La mayoría de las plantas del país están desactualizadas, es decir, cuentan con tecnología obsoleta, por lo tanto, requieren de una amplia inversión para poder ser operadas eficientemente.

Actualmente se encuentran funcionando 15 centrales térmicas que utilizan carbón como materia prima fundamental. De estas, nueve van a cerrar para el año 2020. Entre las causas que propiciaron esta decisión, está la determinación de la Unión Europea de que los países que cuentan con minas de carbón deficitarias y que han recibido ayudas públicas debían cerrarlas, máximo el 31 de diciembre del pasado año.

De lo contrario, las empresas encargadas deberían devolver las ayudas otorgadas y seguir trabajando sin el apoyo público. Algunos propietarios han presentado a las autoridades competentes la solicitud de cierre de sus plantas. En este caso se encuentran Iberdrola, Endesa y Naturgy, la que fue Gas Natural en el pasado.

Centrales térmicas que cerrarán en España

Las centrales térmicas que han decido dejar de funcionar el próximo año en España son: Meirama de Galicia y Narcea y Lada pertenecientes a Asturias. Asimismo, se encuentran Velilla del Río Carrión, Anllares, Compostilla y La Robla de Castilla y León. También está el caso de Puente Nuevo en Andalucía y Andorra en Aragón.

Teniendo en cuenta esta decisión, la Red Eléctrica emite un informe que certifica el cierre de cada una de las centrales. Previamente es realizado un análisis por este ente, donde se verifique que la clausura de las centrales no afecta al suministro de energía eléctrica en la región o el país. 

Una vez se pase este filtro, el expediente de la central se envía al Área de Industria y Energía de la Delegación del Gobierno de la autonomía. De igual forma, es requerida la tramitación ambiental del desmantelamiento y un informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

Teniendo completados la totalidad de los requisitos obligatorios, el ministerio procede a aprobar la clausura. Pero, las compañías deben presentar y llevar a cabo un plan social que se concretará conjuntamente con el cierre de la central térmica.

Red Eléctrica aprueba la clausura de nueve centrales térmicas

Según declaraciones de la Red Eléctrica, el cese de las operaciones en las nueve centrales térmicas en España no traerá dificultades en la generación y el suministro de la energía eléctrica del país.

Según una fuente del Ministerio para la Transición Ecológica en España, el descenso de la potencia generado actualmente por las centrales térmicas será asumido por otros proveedores de energía eléctrica.

Al mismo tiempo, la fuente señala que conjuntamente con la elaboración de una versión preliminar del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para la próxima década, se analizó, en unión a la Red Eléctrica de España, el cierre de las nueve centrales eléctricas.

De este análisis se llegó a la conclusión de que la desconexión de estas centrales térmicas no perjudicará el suministro de energía, ya que existen alternativas para suplir el déficit que se generará. Además, se señaló que la Red Eléctrica volverá a revisar con cuidado todas las peticiones de cierre formalizadas.

Situación de las empresas mineras en España

Desde 2010, la Unión Europea alargó el plazo de otorgamiento de ayudas públicas que las minas deficitarias recibían en España. Se estimaba, además, que 26 minas que aún se están explotando en el país, desde el año 2011, han recibido una ayuda de alrededor de 504 millones de euros. Por lo tanto, estas tendrían que cumplir con el plan de cierre acordado desde entonces.

Sin embargo, el escenario es otro, algunos presidentes de las provincias donde se ubican las centrales térmicas han solicitado a la máxima representante del Ministerio para la Transición Ecológica del país que se aplace el cierre de las centrales y de algunas minas.

Del total de las compañías mineras con las que cuenta el país, solo dos tienen interés de seguir operando. En este caso están la empresa Hijos de Baldomero García, en El Bierzo, perteneciente a León, que tiene 25 trabajadores y Samca, de Teruel, con 150 empleados. Asimismo, la sociedad pública Hunosa, en Asturias, afirmó que seguirá explotando en un pozo que no recibió financiamiento.

Dadas estas manifestaciones, las dos compañías privadas que pretenden seguir activas tienen que realizar y presentar un plan para devolver las ayudas recibidas. En el caso de Hijos de Baldomero García, se reembolsarán 8,35 millones de euros. Samca, por su parte, tendrá que devolver 8,5 millones.

Estas empresas, además, tienen el desafío de definir en el futuro a quién le van a vender el carbón que extraigan de las minas.

¿Qué harán con el carbón extraído?

La compañía Hunosa ha declarado que el carbón extraído será procesado en la planta de su propiedad. Sin embargo, el escenario para Hijos de Baldomero García y Samca es diferente. Estas no cuentan con plantas bajo su propiedad y las centrales que tienen más próximas pretenden cerrar el próximo año.

Impacto social del cierre de las centrales térmicas

Según declaraciones del propio gobierno, será muy negativo el impacto del cierre de las centrales térmicas en algunas comarcas, y precisamente El Bierzo es uno de estos casos. Se calcula que con la clausura de las plantas se desocuparán, entre trabajadores directos e indirectos, aproximadamente 3000 puestos.

Sin embargo, la clausura de las minas se apoya en un plan que otorgará 250 millones de euros de ayudas públicas, para llevar a cabo esta acción en años venideros. Por lo tanto, el cierre de las minas no será tan traumático para los trabajadores y habitantes de la zona.

Teniendo en cuenta la importancia de mantener espacios seguros y la lucha que se lleva a cabo contra la contaminación ambiental y el cambio climático, se hace imprescindible erradicar las fuentes contaminantes del planeta.

En el caso de España, las centrales térmicas proporcionan alrededor del 15 % de los gases de efecto invernadero. Esto se produce porque no se hace un correcto tratamiento de los gases contaminantes antes de ser expuestos al medio ambiente.

Por lo tanto, la Unión Europea ha exigido a España que clausure las minas y las centrales térmicas cuyas actividades contaminan de forma desmedida el entorno. Si en el año 2020 no se cumple con los acuerdos establecidos, las compañías tendrán que devolver la totalidad del monto de las ayudas públicas facilitadas desde el 2011.

Una vez que una empresa determine clausurar, es necesario que cumpla con un conjunto de estipulaciones que permitan que se comience una revisión del caso por los entes implicados, hasta que se apruebe el cierre.

Teniendo en cuenta los agravantes que tiene el funcionamiento de las centrales térmicas, en España se está fomentando una transición ecológica. En ella se apuesta por el empleo de fuentes de energía renovable, como los parques eólicos, que no produzcan daños ni contaminen el medio ambiente.

En el 2020 cerrarán nueve centrales térmicas de las 15 que quedan operativas en el país. Se espera que en los próximos años se proceda a la clausura de las minas y las centrales restantes. Por ello, se puede afirmar que la energía se descarboniza en España.

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