Novedades fiscales e impositivas para 2015

Novedades fiscales 2015
Las novedades fiscales para 2015 afectan tanto a los que cobran una nómina como a los autónomos. Analizamos como afectarán las reformas ¿Te interesa?

Empresarios y personas físicas quieren pagar menos impuestos, recibiendo las mismas prestaciones desde la Administración. Los distintos gobiernos van cambiando los tipos impositivos, en función de la situación económica de los países en un momento concreto y esto se traduce en la modificación de salarios de los trabajadores y en los beneficios netos de las empresas.

La reforma fiscal (Ley 26/2014) que entró en vigor en 2015 fue aprobada por el Gobierno de España el 27 de noviembre de 2014, introduciendo además varias modificaciones a la Ley 35/2006 del IRPF.

Las novedades fiscales para 2015 afectan tanto a los que cobran una nómina como a los autónomos, a quienes invierten según las variaciones de la bolsa y a aquellos que prefieren tener sus ahorros seguros. El tipo del IRPF baja para los más ricos y las familias con niños tienen más ventajas. Para las empresas también hay variaciones: menos deducciones, pero también reducciones en el gravamen.

Salarios

Los trabajadores asalariados, así como pensionistas, cobrarán más, sin variación del sueldo: se reducen los tipos impositivos, según la base imponible. Así, los que en 2014 cobraban hasta 12.450€ brutos al año de salario, pasarán a pagar un 23,2% menos de impuestos en 2016 (el tipo impositivo pasa de 24,77 en 2014 a 20 en 2015 y 19 en 2016). La rebaja es constante en todos los tramos salariales, de entre el 25% que tendrán los que cobren entre 33.007€año a 35.200€año al 3% de rebaja que obtendrán quienes cobran entre 12.450€año a 17.107€año. Solo aquellos que perciben entre 20.200€año a 33.007€año no sufrirán variaciones del tipo impositivo.

Además, también se modifican los mínimos exentos que se aplican a los asalariados (los autónomos no se benefician de esta rebaja). Con la nueva fiscalidad, todos los empleados tendrán una reducción de 2.000€ con carácter general (antes eran 2.652€) y que para las rentas menores de 11.450€ serán 5.700€ (en 2014 eran 2.080€).

Despido

Las indemnizaciones por despido tributarán en la parte que supere los 180.000€ y las reducciones por rentas obtenidas de forma irregular pasan al 30% (en 2014 eran del 40%): si un empleado recibe una indemnización por el cese de la relación laboral de 200.000€ solo tendrá que pagar impuestos por 20.000€.

Empresas

El tipo único para las empresas pasará a ser del 25% en 2016 (en 2014 era del 30% y en 2015 es del 28%), con una excepción: para las entidades de crédito seguirá siendo del 30% (así se permite al sector financiero seguir reforzando su capital, ya que se mantienen intactos los créditos fiscales).

Se permite a las empresas la “Reserva de capitalización”: pueden no tributar el 10% de los beneficios a condición de que la cantidad se destine a las reservas de la empresa.

Se mantiene la deducción por I+D+I y las empresas que destinen más del 10% de su facturación a este departamento podrán elevar el importe de esta deducción de 3 a 5 millones de euros anuales.

PYMES

Las pequeñas y medianas empresas, aquellas que facturan a efectos fiscales menos de 10 millones de euros al año, no verán reducido su tipo nominal en el impuesto de sociedades, puesto que se mantiene al 25%.

A pesar de esto, la PYME tiene otros beneficios que le permiten reducir la factura fiscal.

  • Reserva de nivelación. El Gobierno permite “guardar” beneficios y no tributar por ellos para compensar las posibles pérdidas que se produzcan en los siguientes 5 años, con un límite máximo del 10% de la base imponible (1 millón de euros).
  • Las empresas de nueva creación mantienen el tipo reducido del 15% para los primeros 300.000€ de base imponible, y del 20% para el exceso de este importe durante los 2 primeros años de vida de la empresa.
  • Afectadas por los cambios en el impuesto de sociedades, como la creación de la reserva de capitalización y la eliminación de algunas deducciones.

Autónomos

Los trabajadores autónomos ven como se reduce la retención aplicada en la facturación, pasando del 21% en 2014 al 19% en 2015 y 18% en 2016. Aquellos que se den de alta a partir de 2015, cuentan con una reducción del 20% por el rendimiento de actividades económicas durante los dos primeros ejercicios de actividad.

También varía el sistema de módulos, volviéndose más restrictivo por la reforma fiscal: desde un máximo de 450.000€ de ingresos y 300.000€ de gastos a 150.000€ por cada concepto.

Por último, no se podrán acoger al sistema de módulos aquellos que facturen menos de un 50% del total a personas físicas (es decir, los que habitualmente facturan a otras empresas) ni aquellos que se dediquen a actividades relacionadas con la construcción, como fontaneros, electricistas, albañiles o pintores.

Apuesta por las familias

Las familias tendrán más beneficios fiscales, según el número de hijos. Así, aquellas personas que tengan descendencia verán que aumentan de manera notable los ingreses exentos de tributación: el primer hijo genera un mínimo de 2.400€; el segundo, 2.700€; y el tercero, 4.500€. Todos ellos son acumulables y deben sumarse a los 5.550€ del mínimo personal para cada contribuyente.

Si la familia cuenta con ascendientes dependientes mayores de 65 y 75 años, también se amplían los mínimos (1.150€ y 2.550€, respectivamente). Para aquellos que tengan discapacitados a su cargo, el mínimo exento depende del grado de discapacidad, pero todos crecen.

Así, para las rentas menores de 20.000€, la reforma fiscal supone una rebaja de un 9,4% para las personas sin hijos y casi del 17% para los que tengan dos hijos, uno menor de 3 años y otro dependiente. En el caso de las rentas que superen los 35.000€ la rebaja no es tan cuantiosa: un 3,92% para los solteros sin hijos y un máximo de un 4,92% para las familias con niños a su cargo.

Inversión y ahorro

También los que obtienen la mayor parte de sus ingresos de las rentas verán reducido el tipo impositivo que se les aplica: vuelven a niveles de 2011. Las rentas de hasta 6.000€ tendrán un tipo mínimo al 20% en 2015 y del 19% en 2016 (en 2014 era del 21%); los rendimientos de 6.000€ a 50.000€, un 22% en 2015 y un 21% en 2016 (25% en 2014); y las ganancias de más de 50.000€ pasarán a tener un tipo mínimo del 24% en 2015 y un 23% en 2016 (en 2014 era del 27%).

Eso sí, los primeros 1.500€ cobrados en forma de dividendos dejarán de estar exentos de tributación.

El Gobierno quiere impulsar los planes Ahorro 5 y los deja totalmente exentos de tributación. Son productos de bajo riesgo y que deben garantizar el 85% del capital, con una inversión mantenida durante al menos 5 años y que no supere los 5.000€. La parte negativa es que la rentabilidad no supera el 2%, por lo que en 5 años el ahorro rondaría solo los 100€.

Los planes de pensiones también sufren cambios. La aportación máxima a este tipo de productos con ventaja fiscal pasa de los 10.000€ anuales a 8.000€. Pero sí que permite rescatar el dinero invertido a los 10 años, sin penalización fiscal, lo que favorece que los más jóvenes se planteen utilizar este tipo de productos.

Vivienda

La reforma fiscal suprime (aunque con matices) dos beneficios de los que gozaban aquellos que vendían una vivienda: el coeficiente de actualización y de abatimiento.

En cuanto al alquiler, los inquilinos verán como en 2015 desaparece la deducción por arrendamiento de vivienda habitual para rentas inferiores a 24.107€.  En cuanto a los arrendatarios, se reduce la importe de la deducción del IRPF al 60% de las rentas obtenidas (en 2014, si los inquilinos eran menores de 35 años, el propietario de la vivienda tenía una exención fiscal de casi el 100%).

Para aquellos que estén pagando una hipoteca, la reforma fiscal sí que trae beneficios. Se eliminan algunas penalizaciones de quienes no podían pagar la cuota y tenían que abandonar su casa o eran desahuciados. En 2014, si un contribuyente perdía su vivienda, tenía que pagar impuestos como si hubiera ganado dinero con la casa: ahora la ley fija una exención para las plusvalías derivadas de daciones en pago o desahucios.

Patrimonio

El Impuesto sobre el Patrimonio se mantiene en 2015: solo declaran aquellos que tengan bienes por un valor superior a 700.000€. Madrid es la única autonomía que no paga, mientras que en algunas provincias de Cataluña el valor de los bienes que no tributan es de 500.000€.

Cambios para este año y el próximo

En resumen, tanto empresas como particulares pagarán menos impuestos durante este ejercicio 2015, y aún menos en 2016. La reforma fiscal era una petición de todos los sectores de la sociedad, aunque habrá que esperar a ver los resultados para conocer si realmente supone los ahorros esperados tanto para las familias como para los autónomos, PYMES y grandes compañías.

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