¿Qué se espera de ISO 9001:2015?

ISO 9001:2015
La norma ISO 9001 ha sido objeto de numerosas modificaciones. En la actualidad se trabaja con vistas a tener disponible la versión ISO 9001:2015.

Desde la publicación de su primera versión, la norma ISO 9001 ha sido objeto de numerosas modificaciones. En la actualidad se trabaja con vistas a tener disponible la versión ISO 9001:2015 en Septiembre del próximo año.

Existe en la actualidad un borrador avanzado ISO/DIS 9001 que ha supuesto la inclusión de una importante batería de novedades con respecto a la versión actualmente vigente ISO 9001:2008.

El primer cambio,  y uno de los más significativos, es en relación al propio esquema de la norma, optándose por establecer una estructura común para las distintas normas de gestión ISO, denominada estructura de alto nivel, además de una terminología específica también compartida. Todo ello, con vistas a facilitar la integración de los distintos sistemas de gestión, lo que implica una importante reducción de recursos. Salvo cambios posteriores, no previstos, la nueva estructura ISO 901:2015 quedaría como sigue:

  1. Ámbito de aplicación
  2. Normativa de referencia
  3. Términos y definiciones
  4. Contexto de la organización
  5. Liderazgo
  6. Planificación
  7. Soporte
  8. Operación
  9. Evaluación del rendimiento
  10. Mejora

Ya metiéndonos en el contenido de la norma propiamente dicho, son reseñables los siguientes cambios:

Gestión del riesgo: La norma dota de especial importancia a la atención a las situaciones de riesgo, con vistas a transformar éstos en oportunidades. Para ello, como punto de partida, deberán determinarse todos los riesgos y las oportunidades, para lo que se estima necesaria la realización de una evaluación de aspectos, tanto internos como externos, que pudieran desviar a la organización del logro de los objetivos propuestos, de la conformidad de los productos/servicios ofrecidos o, con carácter general, de la mejora continua.

Los riesgos deben identificarse en las distintas áreas en las que el Sistemas de Gestión de Calidad (SGC) interviene, como por ejemplo:

  • Personal: En el caso de detectarse deficiencias en la definición de competencias o en la disponibilidad del personal.
  • Recursos: Tanto financieros como de cualquier otro tipo, siempre que pudieran dificultar la implantación del SGC.
  • Plazos de entrega: En relación a los tiempos de entrega acordados con la certificadora para la remisión de la certificación por excesiva carga de trabajo, insuficiencia del persona, etc.

Esta evaluación implica que la organización tenga un conocimiento exhaustivo del entorno en el que opera con atención preferente a las necesidades y expectativas de las distintas partes interesadas.

Enfoque a procesos: Las distintas revisiones de ISO 9001 que se han ido sucediendo a lo largo del tiempo se han ido orientando, cada vez más, a la denominada gestión por procesos. En la nueva versión, pendiente de publicación, esto ha pasado a ser una exigencia, es decir, las empresas deberán, de forma inequívoca, identificar los distintos procesos intervinientes en su gestión (de liderazgo, soporte, operación y de evaluación de desempeño). La interacción entre los distintos procesos, que suele representare en el denominado mapa de procesos, resulta esencial en este enfoque, dependiendo su grado de detalle, tanto del tamaño de la organización  como de la complejidad de las actividades llevadas a cabo.

Documentación: Los requisitos documentales en relación a la necesidad de procedimentar se aligeran notablemente en esta nueva versión de la norma. La “información documentada” que engloba los procedimientos, documentos y registros necesarios en ISO 9001:2008 pasan a estar al servicio de la gestión por procesos. Otros requisitos como los relativos a la disponibilidad o la protección, se mantienen.

Acciones preventivas: ISO 9001:2008 estableció la necesidad de que existiera un procedimiento documentado que recogiera los distintos requisitos en relación a las acciones preventivas y correctivas. En el actual borrador disponible, desaparece toda referencia a las acciones preventivas, dado que el propio SGC pasa a considerarse como una herramienta preventiva en sí mismo, en línea con lo anteriormente señalado, a través del a gestión del riesgo, que lleva implícito la evaluación de éstos y la toma de acciones necesarias para que no se repitan.

Si queréis tener más información, podéis hacerlo aquí

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Comentarios (1)

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Elías Manuel Sánchez Castañefa

Enviado el

Mariluz gracias me ha sido muy útil la información.

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